He encontrado por casualidad la hemeroteca de La Vanguardia, y buscando en los números atrasados me he encontrado estos anuncios de 1909. Así era del idealista.com del siglo XIX y principios del Siglo XX:
Este anuncio de 1888, publicado el día de la inauguración de la Exposición Universal de Barcelona, es una pequeña maravilla:
¿Dónde vas a encontrar ahora una espaciosa cuadra en alquiler en Barcelona?
Estos anuncios clasificados de 1915 también son realmente curiosos. Por aquel entonces los anuncios clasificados inmobiliarios estaban mezclados con todos los demás. Para nosotros resulta raro ver un anuncio de venta de una casa al lado de otro anuncio en el que venden sombreros; pero para la época era perfectamente normal.
Aquí teneís unos cuantos anuncios clasificados curiosos de 1915:

Esta
modesta torre de 10 pisos con 2 comercios se vende asegurando que se le puede sacar una rentabilidad del 6%. Yo sólo he visto eso en anuncios alemanes de venta de pisos con inquilino.
También en 1915 se alquilaban habitaciones. Aquí tenemos un anuncio de alquiler de habitaciones muy cerca de la rambla, en Portaferrisa. Lo de tener unos caseros madrileños también tiene su aquel.
Las permutas de un inmueble por otro están ahora totalmente desfasadas. Nos hemos acostumbrado a un mercado en el que los precios se mueven rápido hacia arriba o hacia abajo, lo que hace que la permuta haya perdido su sentido.
Por aquel entonces también la gente se quería librar de los intermediarios, agentes, y comisionistas; aunque no creo que les llamasen por teléfono como pasa ahora.
Aquí podemos ver cómo, en el mercado inmobiliario de 1915, las comodidades de la vida eran importantes. Por ejemplo ésta hermosa torre tenía agua de mina (!?).
Y de regalo, aquí teneís un anuncio de 1889 del Banco Hipotecario de España (precursor del actual BBVA), que entonces prestaba dinero en metálico al 4,25%:

Si, al 4,25% – a tipo fijo durante toda la vida del préstamo. Así cualquiera podía pedir uno sabiendo que cada mes ibas a pagar la misma cantidad.