Acabo de llegar de vacaciones de Menorca y durante el vuelo de vuelta con Spanair me encuentro con una nueva de hacer dinero de las aerolíneas: putear al cliente para luego cobrarle.

Ya sé que esto no tiene nada que ver con la inmobiliaria, pero éste modelo de negocio parece sacado de Manolo y Benito:
- Vende al cliente un billete de avión.
- Durante el vuelo ofrécele unas galletitas con guindilla que parecen galletitas saladas de las de toda la vida
- Cobra al cliente por el agua que no ha podido entrar en el avión por “medidas de seguridad internacionales”
Menos mal que aguanto perfectamente el picante (me encanta el chile habanero); pero esta manera de hacer dinero con los clientes no me parece correcta (a juzgar por las toses que se oían en el avión después de probar las galletitas con guindilla, creo que no he sido el único). Ya sé que las aerolíneas llevan años haciendo más incómodo el viajar para cobrarte cada vez más por pequeñas comodidades; pero esto es una burrada.