Los Problemas de las Cooperativas de Vivienda

Manifestación Afectados Prygesa/Priconsa

Manifestación Afectados Prygesa/Priconsa

Una de las formas más populares de conseguir una vivienda es asociarse a una Cooperativa de Vivienda. La principal ventaja es que la vivienda se paga poco a poco mientras se está construyendo y el crédito a pagar resulta menor que si se compra una vez construido (normalmente por un 80% del precio de la vivienda).

Sin embargo, las cooperativas de vivienda tienen algunos problemas que hay que tener en cuenta antes de meterse en ellas:

  1. El precio que te han dado puede variar mucho. Desde el momento en el que te apuntas hasta que se termina la obra pueden cambiar mucho los costes presupuestados (por ejemplo, el precio del suelo puede subir, pueden subir los impuestos, puede cambiar la normativa y obligarte a modificar el proyecto, etc…).
  2. Muchas cooperativas están gestionadas por promotoras y constructoras: para ellas es una operación más, con menos riesgo porque tratan con mucha gente que pone dinero, que apenas se conocen entre ellos, y que nunca han montado una obra similar. Eso les permite meter mano con facilidad a las aportaciones de los socios de la cooperativa
  3. No puedes vender libremente tu piso de la cooperativa antes de que te lo entreguen: se lo tienes que comunicar primero a la cooperativa y, si en tres meses ningún otro cooperativista lo quiere comprar, puedes vender tu aportación a la cooperativa (=la futura vivienda, para entendernos).
  4. Si las cosas van mal y la cooperativa quiebra, es muy difícil recuperar el dinero (yo diría que imposible, pero alguna esperanza siempre hay). En un concurso de acreedores, los accionistas son siempre los últimos en recuperar la pasta (y si estás en una cooperativa, ERES accionista).

Sin embargo hay cooperativas que funcionan sorprendentemente bien, y consiguen hacer viviendas rápidamente y a buen precio… ¿cuáles son? normalmente las que están ligadas a alguna asociación, escuela, agrupación, colegio, parroquia, universidad, o sindicato.

Es curioso que las cooperativas que funcionan bien son aquellas en las que la gente tiene más relación entre sí que símplemente querer comprar un piso. Así que si quieres entrar en una cooperativa de promoción de viviendas, primero trata de conocer a la gente que ya está apuntada y haced piña: os jugaís mucho más que dinero.

Comments (6)

 

  1. En primer lugar, gracias mafiainmobiliaria.com por haceros eco de nuestro caso (al menos, de nuestra foto)

    Inicidiría en tener cuidado con la gestora que se elige.

    Invitamos a todo el mundo a conocer nuestra situación y visitar el blog.

    Un saludo

  2. McFioso says:

    De nada :-) ví la foto de la manifestación en vuestro blog y me pareció muy fuerte. Tanto que me dieron ganas de escribir un post (aunque no sobre vosotros; sino en general).

    Tenemos que hablar tranquilamente uno de estos días; mientras tanto, espero que se arregle lo vuestro.

  3. Tristan says:

    Lo fuerte es que estas cosas sigan ocurriendo tan frecuentemente. En los años noventa hubo algunos casos sonadísimos y ahora parece que vuelve el mismo fenómero.
    Sin embargo, durante los años febriles del ladrillo, sucedóa bastante menos. parece que es un fenómeno muy ligado a la crisis.

  4. fernando garcia says:

    Muy bien resumido y explicado. Permitidme una matización:

    Un problema fundamental para las cooperativas es el suelo. Para conseguirlo barato hay que adquirirlo años antes de empezar la construcción (planeamiento, urbanización…) y los cooperativistas no suelen estar dispuestos a aguantar esos plazos. El suelo “licenciable”, o “para meter la máquina”, es caro y hay que pagarlo “a tocateja”, no a lo largo de la construcción. No olvidemos que en estos años pasado el suelo es el que se ha ido por las nubes.

    Ahora va a ser posible conseguirlo MUY barato.

    Otra puntualización. Tras los grandes fiascos de la anterior crisis, la legislación ganó mucho en control y garantías para los cooperativistas, impidiendo lo de “meter la mano” que comentas, aunque no se cómo habran quedado repartidas estas antiguas competencias de la Dirección General de Coperativas.

  5. McFioso says:

    Hola Fernando. Muchas gracias por tu comentario.
    Tienes mucha razón en que conseguir suelo es el mayor problema que tienen las cooperativas. Conozco alguna que lleva más de 5 años sin construir nada (y con gente apuntada) porque no ha salido suelo a precio razonable durante años. Y la culpa no es sólo del mercado; sino que también los ayuntamientos se han tratado de lucrar en exceso estos años sacando a la venta suelo a precios muy altos para vivienda libre, y “casualemente” olvidandose de sacar suelo para VPO.

    Yo sigo creyendo que es muy fácil meter mano a la caja de una filial (o una cooperativa controlada por una empresa grande), por muy controlado que esté el tema: basta con un contratar los servicios en exclusiva con la empresa matriz y pagarlas.

    Según la Ley, en principio los cooperativistas pueden pedir una auditoría de las cuentas; pero en el mundo real no es viable a menos que se conozcan entre ellos, por ejemplo si son todos de un mismo sindicato, parroquia, colegio, etc…

  6. montserrat says:

    Es interesante saber que existen blogs de esta naturaleza. Y quiero apuntar que no solo necesitas autorización de la Cooperativa de viviendas en la que te encarcelas antes,de que te den el piso para poder venderlo, si no también cuando te entregan el piso, puesto que durante cinco años desde la entrega del mismo, tienes que informar a la cooperativa para que te diga si existe o no socio expectante.
    Lo peor es cuando la gestora que lleva la cooperativa que está en liquidación te NIEGA dicho documento.
    Seguimos con la mafia.

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