El negocio inmobiliario, sobre todo el de segunda mano, está muy relacionado con el clima: cuando hace mal tiempo la gente no sale a ver pisos, ni se acerca a las inmobiliarias.
Aunque mucha gente crea lo contrario, los inmuebles no se venden solos: si no los puedes enseñar, ni se venden, ni se alquilan.
Las lluvias de la semana pasada y de éste fin de semana han hecho que muchas inmobiliarias se hayan quedado sin clientes entrando por la puerta.
Hasta finales de Diciembre tendremos además menos horas de luz cada día, y es que los compradores prefieren ver pisos cuando hay luz. Si tenemos menos horas para enseñar pisos, no venderemos pisos de segunda mano.
Queda inaugurada la temporada baja inmobiliaria.